domingo, enero 23, 2005
Los sueños...
Lo malo de soñar es el tener que cerrar los ojos, esto no nos hace ver el enorme abismo entre el sueño y la realidad. Un abismo que a veces nos sorprende mientras caminamos a ciegas siguiendo nuestro corazón; un agujero negro que sólo abriendo los ojos se puede saltar. Cuando se superan los obstaculos y se alcanza esa meta deseada, se saborea por un momento el elixir que nos hace luchar y nos da la vida. El delicioso sabor de un sueño logrado, un sabor que al igual que una foto perdura en el tiempo.
Como el amor, los sueños son un arma de doble filo: el comienzo de algo hermoso o de la perdición. Son como las opciones que da el embarcarse en búsqueda de un tesoro: se puede morir en el intento, se puede intentar en vano o se puede dar con el tesoro ¿Cúal es la opción correcta? Aquella que te hace decir "valió la pena el esfuerzo". La satisfacción muchas veces no está en el producto final, sino en el trayecto andado. Da igual si se muere, se vive o se logra un sueño, lo que importa es tener el valor de soñar.
Es muy fácil caerse, difícil es levantarse. Es muy fácil soñar una vez, difícil es hacerlo siempre.
domingo, enero 16, 2005
Las miles de líneas de un pequeño poema...
Durante toda mi carrera he tenido que trabajar con poemas de Andrés Eloy. En una ocasión tuve que recitar "La renuncia" -mi poema favorito de él- y justo ahora mi trabajo final de semiótica es sobre el "Palabreo de la loca Luz Caraballo". Dicho trabajo final me ha obligado a desmenuzar el poema y llegar a su esencia, encontrándome con un trasfondo que jamás imagine. En algunas ocasiones, 4 estrofas de un pequeño poema transmiten más emoción que cientos de páginas de una novela. Esa cualidad de poder expresar tanto en tan pocas líneas es uno de los misterios que más me atrae de la poesía.
La poesía -al igual que las canciones, las películas y hasta las novelas- te obliga a ver que hay más allá de un conjunto de palabras. Sólo cuando se lee un fragmento con la mente y con el corazón es que se llega a su esencia. Esta máxima no debería limitarse sólo a la poesía, debería ser una regla universal. Muchas veces, si las personas captaran la naturaleza de una mirada, una caricia, un abrazo o unas simples paralabras podrían sentir y entender mucho mejor las cosas. Aunque no siempre es lo mejor, el ser profundo e ir más allá de cada acción y cada palabra es lo que le da sabor a la vida. Me despido con mi poema favorito de Andrés Eloy Blanco, espero que lo disfruten y pongan en practica el consejo que les ofreció este humilde servidor.
"La renuncia"
He renunciado a ti. No era posible
fueron vapores de la fantasía;
son ficciones que a veces dan a lo inaccesible
una proximidad de lejanía.
Yo me quedé mirando como el río se iba
poniendo encinta de la estrella...
hundí mis manos locas hacia ella
y supe que la estrella estaba arriba...
He renunciado a ti, serenamente,
como renuncia a Dios el delincuente;
he renunciado a ti como el mendigo
que no se deja ver del viejo amigo;
como el que ve partir grandes navíos
con rumbo hacia imposibles y ansiados continentes;
como el perro que apaga sus amorosos bríos
cuando hay un perro grande que le enseña los dientes;
como el marino que renuncia al puerto
y el buque errante que renuncia al faro
y como el ciego junto al libro abierto
y el niño pobre ante el juguete caro.
He renunciado a ti, como renuncia
el loco a la palabra que su boca pronuncia;
como esos granujillas otoñales
con los ojos estáticos y las manos vacías,
que empañan su renuncia, soplando los cristales
en los escaparates de las confiterías...
He renunciado a ti, y a cada instante
renunciamos un poco de lo que antes quisimos
y al final, ¡cuántas veces el anhelo menguante
pide un pedazo de lo que antes fuimos!
Yo voy hacia mi propio nivel. Ya estoy tranquilo
Cuando renuncie a todo, seré mi propio dueño;
desbaratando encajes regresaré hasta el hilo.
La renuncia es el viaje de regreso del sueño...
miércoles, enero 12, 2005
Vacaciones: ¿Buenas o malas para el trabajo?
Ahora que empecé la universidad como Dios manda -con 2 semanas seguidas llenas de examenes y exposiciones- me doy cuenta de esa necesidad de tener tiempo libre. Todo el mundo hace muchas cosas productivas en vacaciones, otros no, lo cierto es que siempre que se sale de vacaciones uno se arrepiente de no haber hecho cosas que ahora no puede hacer por falta de tiempo. Éste es el caso de su servidor. Si bien es cierto que en estas vacaciones empecé con muchos proyectos, también es verdad que desaproveché -en ocasiones en proporciones realmente obscenas- el tiempo que tuve en mis manos. Ahora que tengo la soga en el cuello, lleno de tantas responsabilidades en la universidad me doy cuenta de lo tonto que fui en mis vacaciones. Después del arrepentimiento, lo único que queda es adaptarse al sistema.
Aunque sea irónico, ahora que lo pienso, cuando se está en clases se hacen -a veces- más cosas que en vacaciones. Al menos mi caso es ese, ya que en la mayoría de las situaciones sólo funciono bajo presión. Cuando se analiza a profundidad, el flujo del tiempo en clases y vacaciones se rige por estas máximas:
1) Un día de vacaciones equilvale a una semana de clases.
2) En vacaciones se tiene la energía al máximo, pero solo se aprovecha un cuarto de ella. En la universidad, solo te queda un cuarto de energía que se aprovecha al máximo.
3) La velocidad e impulso de hacer cosas en las vacaciones es nulo. En la universidad el estado por default del cuerpo es trabajar.
4) Durante las vacaciones la flojera no te deja pararte de la cama. En clases no puedes acostarte en ella.
Por estos puntos y muchos más -que por razones de tiempo no expondré- me doy cuenta que, después de todo, comenzar las clases no está tan mal, digamos que era el “empujoncito” que me hacía falta para recobrar el ritmo de trabajo.
sábado, enero 08, 2005
El enfoque de las cosas
Al igual que todo el mundo, el creador -tanto escritores, diseñadores, pintores, poetas y hasta programadores- tiene sus altos y bajos: hay días en los cuales las ideas brotan de una forma casi asfixiante, en otros la frustración de no poder hacer nada aniquila el alma. Si tomamos el segundo caso como ejemplo y le añadimos estar algo deprimido, se obtiene como resultado un decenso vertigionoso a un terrible abismo. Un hueco sin fondo en el que se entra muy fácil pero se sale con un esfuerzo inversamente proporcional al usado en la entrada.
Justamente en ese punto -mientras se cae en ese agujero sin fondo-, es que nacen las grandes obras y las peores tragedias. La línea entre hundirse más y salir de una vez de aquél abismo es tan delgada, que me atrevería a decir, que estan casi unidas. Si Kafka no hubiese escrito "el proceso"es probable que hubiera muerto antes de lo "planeado", Elvis es el caso inverso, si tan sólo se hubiese dedicado a escribir canciones en vez de usar drogas, tal vez, nunca hubiese sufrido esa sobredosis que lo mató. Estas son especulaciones, claro está, pero sirven de ejemplo para ver que las soluciones de las peores situaciones de la vida, muchas veces, sólo dependen del enfoque que se les dé.
Si la inspiración nos huye, los fantasmas del pasado atacan y nuestro futuro se ve incierto sólo nos queda hacer una cosa: ocuparnos. Parece mentira, pero la mayoría de la solución a los problemas se consiguen cuando uno menos lo espera, en las situaciones más inverosímiles. Una vez alguien lo dijo: "La inspiración existe, el problema es que siempre llega cuando estas trabajando". Frase tan real como este post y que ha sorprendido a más de uno... Por el momento me despido, he recuperado un poco de la inspiración que necesitaba para escribir esta noche. Ahora me dedicaré a la compleja tarea de escribir la vida de alguien más... alguien como yo.
lunes, enero 03, 2005
Amor-es Perros
Amores perros narra la historia de 3 personajes totalmente distintos y de "amores" -por decirlo de alguna forma- diferentes: amor de pareja, de amantes, de familia, por nombrar algunos. Durante todo el film se presentan un torbellino de sentimientos tan nobles como el amor, la compasión, la alegría y la esperanza que se mezclan con las pasiones mas bajas como el odio, la traición y la codicia; creando un coctél de emociones amargas y dulces en toda de la película. Las actuaciones tanto de los protagonistas, como de los actores secundarios estuvieron magistrales, dignas de la intensidad de esta historia.
La película se desarrolla sin orden cronológico -al estilo Pulp Fiction y Reservoir Dogs-, hay varias escenas donde se pueden ver varios personajes juntos, en otras sólo se narra una parte de la historia de alguno y en unas cuantas están todos juntos sin saberlo. Una estructura muy parecida a la de 21 gramos -la posterior producción de Iñárritu- y que definitivamente sale de los paradigmas comunes a la hora de hacer cine. La historia es muy intensa, la forma en que está narrada es envolvente y todas las "moralejas" que puede dejar la película -en sus distintas "facetas"- la hacen un film obligatorio para cualquier amante del séptimo arte.
Para ser la primera producción de Iñárritu, Amores Perros -en mi modesta opinión-, está al nivel grandes producciones. Cuando un director de cine se arriesga a hacer una película -su primera película- pone cientos de cosas en juego. Empezando por el dinero, tiempo y trabajo que invierte en ella; pasando por los actores y demás equipo; y por último, su reputación. Todo esto es realmente admirable así la película sea un éxito o no. Pero algo aún más admirable es el realizar una producción original, contraria al cine comercial y que está destinada a vivir en los 2 extremos de las críticas -el ser amada u odiada-. Al jugarse el todo por el todo nacieron genios como Stanley Kubrick, Quentin Tarantino, Pedro Almodovar, M. Night Shyamalan, Steven Spielberg, Alfred Hitchcock entre otros.
El arriesgarse a contar una historia que será repudiada o amada por el mundo es algo que requiere mucho valor. Cuando un cineasta se juega todo lo que tiene -o sea su reputación- por una historia que contar, justo en ese momento se diferencia del montón. Porque el cine es mucho más que una sala enorme y oscura transmitiendo en una gran pantalla un film. El verdadero cine es el arte de contar historias no para el púoblico sino por él, por tocar sus fibras y demostrarle -de alguna forma- a través de una película la realidad en la que vive.
domingo, enero 02, 2005
Navidad ¿Mejor o peor época del año?
La mayoría de la gente anda feliz por aquello que muchos llaman "el espíritu navideño", otros andan amargados por la cantidad enorme de gente que se vuelcan a las calles y centros comerciales para comprar regalos. Lo cierto es que la navidad es una de las épocas más comerciales del año, de hecho me atrevo a decir que es la época comercial. Se odie o no se odie, siempre en navidad se dan y se reciben regalos por diferentes conceptos: desde el "clásico" amigo secreto hasta aquel espíritu que te incita a regalarle algo a alguien por estas fechas. Eso sumado a que en estos días se reciben los aguinaldos, prestaciones, utilidades y demas "bonos", ayuda al flujo del dinero por las calles. Algunas personas compran cosas nuevas para su hogar, otros compran ropa, discos, libros. Es la mayor época de consumismo y hasta cierto punto se justifica.
Después de haber tocado el aspecto comercial de la navidad, -punto inaludible cuando se habla de ella- hay que observar su verdadero fondo. Me refiero a ese espíritu que debería conservarse durante todo el año. Esa escencia que nos hace cruzar con un extraño más palabras que el clásico "buenos días", añadiendo a dicha frase una sonrisa seguida de un "feliz navidad". Por razones obvias, he visitado varios centros comerciales en estas fiestas y he notado que la gente es mucho mas receptiva en esta época. Muchas caras sonrientes, la alegría de los niños impregna el ambiente, la gente -sin conocerse- se desea feliz navidad y hasta intercambian opiniones sobre regalos o la navidad.
Lo cierto es que los humanos -y sobre todo los venezolanos por razones políticas ya entendidas- nos hemos vuelto algo fríos al tratar a nuestros semejantes. Cada vez las personas están más metidas en su mundo y tienen menos contactos con el resto de la gente. El ambiente se ha tornado muy "diplomático" y se ha perdido esa fraternidad de saludar a todos con una sonrisa. Ya sea por la inseguridad, la frialdad y frivolidad que cada vez nos envuelven más dentro de una capa que sólo es atravesada por las personas que conocemos. Esa capa que nos obliga a no sonreirle a cualquier desconocido por miedo a que nos dañe. Esa barrera que nos frena, se ve destruida -o al menos vulnerable- en la navidad, tal vez por eso esta sea una de las mejores épocas del año.
Lo malo de la navidad es que -al igual que todo en la vida- se acaba. No pienso terminar este post instando a todos a vivir como si la navidad fuera eterna. Dicha petición sería totalmente absurda. Puede que suene pesimista, kafkiano o lúgubre, pero la navidad no puede cambiar la decadencia en la cual está sumida la raza humana. Sólo nosotros, la sociedad, podemos cambiar dicha realidad siendo un poco más sociables con la gente que nos rodea. Parece mentira, pero una pequeña sonrisa o una mueca de desagrado puede alegrarle o amargarle el día a una persona. Una persona que tendrá contacto con otras y que su actitud repercutirá en ellas. No hace falta "conservar" el espíritu de la navidad para esto. Unicamente se requiere un poco de voluntad, esa que tenemos todos las fechas del año. Con un poco de voluntad se puede ser amable con la gente, y así -sin mucho esfuerzo- poner un pequeño granito de arena para un mundo mejor.
viernes, diciembre 31, 2004
60 consejos que podrían salvarte de la muerte
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Si eres mujer, de entre 17 y 25 de edad... estos 60 consejos podrían salvarte de la muerte... ¡¡O al menos retardarla un poco!!
- Date mechas negras. Las rubias mueren antes que las morenas.
- Cuidado con "enrocarte"... el asesino estará dentro de la casa.
- Los plomos no saltan de repente. El asesino los ha cortado.
- Aléjate del gracioso que se dedica a asustar. No sólo le matarán a él, sino que otro de tus amigos caerá también, pensando que el asesino es el gracioso gastándole una broma.
- Compra una cama plegable. Así dejas al asesino sin uno de sus escondites.
- No te quedes impasible mientras matan a tu novio. O bien intentas evitarlo o bien huyes.
- Pégate al afroamericano, si lo hubiese. Sobreviven más de la mitad de las veces.
- No fumes. No bebas. No folles. Los viciosos caen los primeros.
- El perro no ladra porque lo han matado.
- La primera vez que tu novio no contesta, es una broma. La segunda, se lo han cepillado.
- Lávate en seco. Deja la ducha para cuando el asesino haya muerto.
- Si hay criaturillas (Ghoulies, Critters...), no mees al aire libre ni te sientes al retrete.
- No ha sido el viento. No seas ingenua.
- La cocina está llena de peligros: cuchillos, sacacorchos, trituradores de basura... incluso el asesino puede estar tras la puerta cuando cierres la nevera!!
- No te escondas en el armario: dentro está tu novio muerto, y además el asesino no es tonto.
- A menos que el ayudante del sheriff sea un cielo de chico y te guste, no llames al orden público... cuando te crean, los matarán.
- No busques al gato. Déjalo, ya aparecerá de repente para que te asustes.
- No te pongas ropa ajustada o te matarán. Ya tendrás tiempo de lucir palmito cuando el asesino te agarre y se te rompa el jersey.
- El siniestro personaje no es el asesino. O te salva la vida, o te lo encuentras despanzurrado en cualquier armario.
- El asesino se guarda de contestar gilipolleces como "¿Quién anda ahí?" o "¿Quién es usted?". ¿Te parece poca presentación un cuchillo ensangrentado?
- Cuando el asesino caiga por la escalera, machácalo a cuchilladas o se levantará.
- Tus padres no vendrán a cenar. Y si vienen, o llegan demasiado tarde o se los cargan también.
- No te rías del empollón de la clase.
- Si eres animadora, retírate.
- Si quieres a tu novio, rompe con él o le matarán.
- Si llevas gafas, hazte un repuesto y llévalo encima. Se romperán en el peor momento.
- No seas reprimida. Las reprimidas también mueren (aunque de forma menos dolorosa).
- No llames a la poli. Te pondrían a la espera.
- Los coches son inseguros... los cristales se rompen enseguida, y el asesino puede estar en el asiento de atrás.
- No vayas a pedir ayuda a "esa granja" . Están todos muertos, no hay teléfono, y la luz se corta más fácilmente.
- No tomes desvíos ni atajos si vas de acampada con los amiguetes. Deja a los autoestopistas con barba tranquilos.
- Esa "leyenda ridícula " es cierta.
- Si "esa vieja casa" está abandonada... será por algo.
- Si le cuentas tus descubrimientos a alguien, dale un tiro en la cabeza. Será el asesino.
- No andes de espaldas, es de gilipollas.
- Abre las puertas del todo. Él puede estar detrás.
- Esa chica de tu clase que no ha venido, no se ha fugado con un chico. Es la primera víctima.
- Que ninguno de tus amigos se quede entrenando hasta tarde. Si no muere en el gimnasio, lo hará en los vestuarios.
- Ten miedo al asesino. Los farrucos caen los primeros. Y no te preocupes, que al final tendrás tiempo de hacerte la valiente.
- Si una mañana estás vistiéndote o aseándote a ritmo de rock, significará que eres la protagonista y estás en plenos títulos de crédito.
- Ya sabes que si das una fiesta, tanto en tu casa como en el instituto, va a haber tomate.
- Aquel pecadillo que cometiste en el pasado, aunque fuese aparcar en doble fila, está relacionado con el asesino.
- Las frases "Enseguida vuelvo" y "Espérame, voy para allá" suelen significar que no le verás más.
- Hazte a la idea de que va a llover. No laves el coche.
- Prueba todo... los malvados suelen tener un punto débil estúpido... ¡A lo mejor el tuyo es vulnerable a la chirimoya!
- Haz recuento de los que quedáis vivos. Si sois más de tres, la pesadilla aún no ha terminado.
- Si el director del instituto o alguno de los profesores te putea, no te preocupes, que se lo cargarán.
- Cuando el asesino vuelva de la tumba, será inmune al arma con que lo mataste la vez anterior.
- No te preocupes si disparan a un amigo tuyo: sólo está herido. Aparecerá en el último momento para salvarte la vida.
- Haz caso al viejo: el lugar está maldito.
- Si el bicho es ovíparo, volverá. Siempre hay algún huevo escondido.
- Con cada resurrección, en lugar de estar más cascado, el asesino es más fuerte.
- Cobertizos, sótanos y graneros son ratoneras. Antes de esconderte en uno de estos sitios, pégate un tiro y ahorra tiempo y sufrimiento.
- El asesino no atiende a razones. Frases como "¡No, por favor... no me mate!" o "¡Dejeme ir y no se lo diré a nadie!" sólo sirven para que mueras sin el poco orgullo que tenías.
- Hazte a la idea, antes de salir corriendo, de que te vas a caer al menos una vez. Haz cálculos y mira a ver si te compensa.
- Cuando acabes (al menos temporalmente) con el asesino, no digas una frase que te parezca ingeniosa; queda ridículo.
- No leas libros antiguos con ilustraciones extrañas... al menos no en voz alta.
- No hagas caso a tus amigos. Visitar un cementerio por la noche no es de valientes... es de gilipollas.
- No te lleves ese muñeco a casa. Es muy feo, y ademas un asesino.
- Si eres actriz de una película de terror, llevate un arma al plató... los crímenes pueden ser de verdad.
sábado, diciembre 25, 2004
Steven Lawrence is back!
¿Dónde estuve metido todo este tiempo? En muchos sitios y en ninguno al mismo tiempo. La mayor parte del tiempo la he pasado fuera de mi casa, haciéndo miles de cosas. He ido a todo tipo de fiestas -desde quince años hasta bodas-, a toda clase de antros, decenas de restaurants, tiendas para carros, librerías, discotiendas por nombrar algunos sitios "comunes" en los cuales estuve. Todo con el objetivo de estar la menor cantidad de tiempo posible encerrado en mi casa para no deprimirme más. Vi decenas de películas, leí varios libros, viví muchísimas cosas que nunca pensé que viviría. Cosas que ameritan un libro -que pienso escribir en algun punto del juego- y que compartiré con todos ustedes poco a poco en este blog.
Sumido en la más oscura depresión toqué tan abajo, tan en el fondo que ya no sabía que más hacer. Empecé a leerme "El escritor y sus fantasmas" de Ernesto Sabato -uno de mis escritores favoritos, sin duda alguna- y terminé de confirmar algo que ya sabía: definitivamente nací para escribir. Es increible como un simple libro, un simple cúmulo de letras, palabras y oraciones puede cambiarte la vida tan radicalmente. Al leerlo no sólo me sentí orgulloso de hacer lo que hago, sino que me di cuenta de muchas cosas que ignoraba y otras cuantas que siempre pasaba por alto. En conclusión, por fin después de tantos años me di cuenta de como y porque debía escribir.
Siempre he escrito, al igual que Vallejo, para llenar un vacío en mi vida pero muchas veces me he privado de escribir ciertas cosas para "agradar" al público. Leyendo me di cuenta que el escritor tiene y debe escribir todo lo que le salga del alma. Así no sea captado por el público, así no agrade a primera vista, el escritor siempre tiene que escribir del corazón, del fondo, explorando los más reconditos espacios de su propio ser y mostrándole al público hasta donde puede llegar un personaje. Muchos se sentiran identificados, otros no, pero con el simple hecho de dejarle a la humanidad un legado, una historia con la cual una o dos personas se sientan identificadas, puedan vivirla al leerla y aprender de ella; sólo por eso habrá valido la pena el esfuerzo.
Al final terminé escribiendo para desahogarme. Descansar por un instante de estos fantasmas que me acosan y me consumen a cada instante. El resultado fue el primer capitulo de mi "nueva" novela, "Las plumas del cuervo". Hasta ahora, casi todos los que han leído dicho capítulo me han dado críticas favorables lo cual me devuelve un poco de la vida que el amor me quito. Steven Lawrence -su protagonista- no es un simple personaje, es una parte de mi. Una parte sumida en el dolor por la perdida de un amor y que sólo intenta aliviar el dolor de alguna forma. Mientras Steven busca un culpable, Luis Bond escribe, pero juntos -y unicamente juntos- pueden salir adelante... ¿Lo lograran?, yo apuesto todo a que si.
Por los momentos me despido y les adelanto que estaré a partir de hoy oficialemente de regreso. El próximo post que escribiré será dedicado a las navidades. Pero no desde el clásico enfoque que todos tienen -tanto los puristas que creen que las navidades de ahora son lo peor ni el de los optimistas que creen que es la mejor epoca del año-, escribire desde mi enfoque, el enfonque de un escritor.
martes, diciembre 07, 2004
De bolita "cuchi" a narcotraficante
Hace poco, aquí en Caracas, se celebró la famosa "Rumba espesa" a la cual asistí con la excusa de apoyar a mi antiguo colegio. Dicho evento patrocinado por Ketchup Heinz ya tiene 3 años realizándose y en ese escaso tiempo ya se ha vuelto una especie de tradición entre los colegios de la ciudad. En él se presentan gran parte de los liceos de la ciudad y al final del evento siempre tocan bandas famosas y un artista internacional. Para participar, los estudiantes que cursen el último grado de estudios deben cantar y bailar -con coreografía y vestuario incluido- alrededor de 3 o 4 canciones además de crear un jingle para la salsa de tomate. Todo esto con el fin de ganar alguno de los premios que se otorgan: mejor barra, mejor jingle, mejor vestuario y los clásicos tercer, segundo y primer lugar. Estos galardones además de tener un significado especial para el colegio, como cualquier otro premio, vienen acompañados de dinero para la fiesta de graduación, por ende todos los colegios hacen hasta lo imposible por ganar.
El punto de este post no es hablar del intercolegial como tal, si no de las perversiones -si se puede usar dicho término- que se suscitaron allí. Como era de esperarse, el evento estaba lleno de adolescentes que pertenecían a alguno de los colegios participantes, todos menores de edad y en estado de euforia colectiva. Algo completamente normal, sólo en teoría, ya que en la práctica fue una especie de pandemónium –por no usar la palabra orgía. Durante el desarrollo del evento la mayoría de los estudiantes –de edades comprendidas entre 13 y 17 años cuando mucho- se la pasaron fumando, bebiendo, consumiendo drogas y dando cualquier cantidad de espectáculos dantescos con sus novias, escenario que de por si es alarmante sin aun entrar en detalles. Es realmente aterrador ver a un niño de 13 años, que apenas se está desarrollando y descubriendo el mundo, con un cigarrillo de marihuana en la boca, tomando más cerveza que cualquier adulto normal y besando a su novia –de la misma edad o menor que él- con más lujuria que cualquier película pornográfica. Dicho cuadro se repitió una y otra vez en el evento con diferentes parejas de todas las edades –todos menores cabe resaltar.
Aunque suene algo conservador o puritano lo que vi en ese concierto me dejó muy preocupado por nuestra “supuesta” generación de relevo. Recuerdo que cuando estaba cursando el último año de mi bachillerato, se era malo por escaparse de clases y el mayor disparate que se podía hacer era llevar licor a escondidas para tomar en clases. Una parte del salón –la mitad o un poco menos- ya había perdido la virginidad, además fumaba y tomaba como cualquier adulto, y dentro de ese porcentaje se encontraba una pequeñísima porción que ya había experimentado con drogas. Son cifras “aceptables” si se tiene en cuenta que todos tenían entre 16 y 18 años… pero ahora la realidad es otra. Hace más de un año que me gradué y en ese corto lapso de tiempo, ya hay niños que están entrando a la secundaria haciendo cosas que mi grupo hacía cuando salía de ella. Cabe acotar que mi colegio no era ningún antro, por el contrario, era un liceo muy bueno que irónicamente pertenece a la iglesia católica.
Un caso que me dejó en shock fue el de un amigo llamado “Pansita” que estaba 2 grados por debajo de mi grupo. Pansita –como lo llamábamos de cariño por ser gordito y cuchi- era un chico bueno, no muy estudioso pero bastante “sano”. Jugaba Magic, rol, nintendo, tocaba guitarra, en fin, no tenia ningún vicio peligroso; inocente, de buen corazón, y muy pana este chico siempre se la pasaba con mi grupo –a pesar de ser 3 años menor que todos. Después que todos entramos a la universidad y el se quedó estudiando en el colegio, dejamos de vernos con tanta frecuencia como antes, hasta que por fin, después de casi 1 año sin verlo me lo encontré en el intercolegial de gaitas. Cuando lo vi me quedé atónito: estaba alto, demacrado, con piercings en las 2 orejas, fumando marihuana, vestido como un vulgar ladrón y tomando cerveza. La mayor sorpresa fue cuando empecé a hablar con él; al verme me saludo como toda la vida, me abrazó y empezó a hablar como el “pansita” de mis tiempos, todo iba bien hasta que le pregunte por su vida. Me contó que es conocido en los bajos fondos como “el panza”, ha probado casi todas las drogas del mercado pero se quedó con la marihuana, además distribuye cualquier tipo de sustancias estupefacientes -las cuales nombro con precio incluído-, para rematar es mafioso y se puso a la orden en caso que tuviera cualquier “problema” con una persona.
Para empeorar las cosas, el grupo de Pansita –chicos de su edad que antes eran llamados nerds- están en la misma tónica que él. Al principio pensé que todo lo que me contó era mentira hasta que lo vi fumando marihuana con el resto del grupo y enseñándoles como pasó su navaja sin ser detectada por los guardias del evento. Muchas personas del colegio me confirmaron que Pansita se había vuelto un vándalo y que en repetidas ocasiones lo han conseguido usando y vendiendo drogas en el colegio. Por si fuera poco, mi antigua casa de estudios se convertido en un antro: venden drogas en todos lados, fuman en cualquier sitio, roban en los baños y llevan hasta pistolas para robar.
Pansita es solo un ejemplo vivo de la enorme pérdida de valores que posee nuestra “generación de relevo”. En ese concierto para adolescentes vi más depravaciones que en cualquier antro que haya visitado en mi vida, lo cual es alarmante. Si un niño de 14 años ya tiene relaciones sexuales, fuma, toma en exceso y usa drogas ¿Qué se puede esperar que sea cuando tenga 21 años? Todos esos niños si bien es cierto que están en la edad de “experimentar”, también es verdad que están en pleno desarrollo, donde las personas empiezan a adquirir una personalidad y una especie de “postura” ante la vida. Si se prueba –y se abusa- de los vicios como la droga, el sexo y el alcohol teniendo tan corta edad y sin saber nada de la vida -ignorando el daño enorme que hacen esos vicios-, dicha experiencia no puede traer nada bueno como aprendizaje.
Quisiera dar una especie de “conclusión” o moraleja a toda esta problemática pero creo que todo esto se escapa de mis manos. La sociedad está demasiado dañada como para evitar todo este deterioro moral. Sólo nos queda a los vestigios de “los tiempos mejores” ver como podemos ayudar a mejorar esta realidad. Aconsejando a un hermano, amigo, primo o conocido que este pasando por esta difícil etapa es un paso, pero como seres “útiles” a la sociedad en que vivimos deberíamos hacer algo más contundente. Yo por mi parte, intentare salvar lo que quede del antiguo pansita que conocí alguna vez…
domingo, diciembre 05, 2004
La mala educación
Retomando el tema de "La mala educación" debo decir que me pareció una de las mejores películas que he visto del cineasta español Pedro Almodovar. Para los que no sepan -o no hayan tenido la oportunidad de ver el trailer- esta película trata sobre un cura que abusa de un niño en un internado. Al menos eso es lo que da a entender el trailer pero la película en si encierra mucho mas que eso. Empezando por detalles técnicos la fotografía es impecable, hay tomas que te son excelentes y muy profundas en momentos cruciales de la película. La música está de lo mejor, te ambienta y al igual que Kubrick, muchas veces la música solamente marca la pauta de una escena o la tensión de la misma. Las actuaciones fueron memorables, sobre todo la de Gael García que por los 2 personajes y medio -por decirlo de alguna forma- que representó.
Por otro lado la historia es una de las mejores que he visto -definitivamente una de las mejores contadas. No es la típica película de "el cura que abusa de un niño", en esta producción se tocó el tema de una forma muy distinta, dándole un enfoque muy original. Los personajes son profundos y mientras se va desarrollando la historia la gente los conoce y se sumerge dentro de ellos. La única advertencia que les doy es que si son homofóbicos o algo "sensibles" a las escenas homosexuales vayan preparados, porque la película es bastante fuerte y llena de tomas y situaciones explícitas donde más de un hombre se sentirá perturbado. Obviando que la película, en pocas palabras, hable de trasvestís, homosexuales y demás desviaciones vale la pena verla así no se tenga mucha tolerancia para ciertas escenas.
Para concluir, la mala educación es una excelente película que todos deberían ver dejando a un lado sus prejuícios en contra de los homosexuales y teniendo un poco de tolerancia con ciertas escenas. Por otro lado, he estado algo alejado de mi computadora, por ende, no he podido escribir mucho que digamos. Mañana estaré todo el día en un concierto de gaítas así que no creo poder escribir mucho, me disculpo de antemano por eso. Espero poder llegar mañana en la noche con algo de energía para contarles todos los entretelones del concierto, que no será para nada una reseña musical, ya que por ser un intercolegial de gaítas, pienso relatarles todas las peversiones que aquejan -o más bien disfrutan- nuestra "pseudo" generación de relevo.