domingo, septiembre 16, 2007

La mentira

¡Hola a todos! Contrario a lo que podrían pensar, no me tomé un mes de vacaciones. Al contrario, estuve haciendo verano en la universidad y afinando unos detalles en la edición de Suicidios C.A. Quisiera volver al blog con algo decente, pero ahora no estoy de ánimos para escribir. No he tenido mucho tiempo para las letras y he racionado mi lectura de Proust mucho; aunque ya tengo un año entero leyendo En busca del tiempo perdido, no quiero terminar con el último tomo. Es increíble como un autor puede volverse parte integra de la vida de alguien y como una novela puede generar tanto apego como un amigo más. En fin, me despido con la promesa de volver pronto -esta semana- y subir algún material de Suicidios C.A. a youtube. Me despido con una cita excelente de la penúltima novela de Proust. ¿Qué opinan al respecto?, yo, sinceramente, lo creo.


"La mentira es esencial a la humanidad. Quizá desempeña en ella un papel tan grande como la búsqueda de la felicidad, y además es esta búsqueda quien la dirige. Mentimos por proteger nuestro placer, o nuestro honor cuando la divulgación del placer es contraria al honor. Mentimos toda la vida, incluso, sobre todo, quizá solamente, a los que nos aman. Pues sólo éstos nos hacen temer por nuestro placer y desear su estimación."
En busca del tiempo perdido: La fugitiva,
Marcel Proust

sábado, agosto 11, 2007

Remordimientos en traje de noche

¡Hola a todos! Ya terminé clases y comencé el tortuoso e infinito proceso de edición de Suicidios C.A. Las cosas marchan bien, espero tenerlo listo para la semana que viene y luego les cuento cuándo es el estreno -además de subir algo a youtube, claro está. De momento me despido con un excelente poema (de esos que yo llamo reflexivos) de José Luis Piquero, un español que está en mi limitado top-ten de poetas favoritos... Se ve largo, pero se lee rápido y vaya que vale la pena. ¡Espero sus comentarios!

Remordimientos en traje de noche

¿Qué estoy haciendo aquí, qué hacemos todos
copa en mano, apurando el indolente
pitillo de la fiesta, tan tranquilos
y pasándolo bien, como si nada
sucediese en el mundo, como si
tuviésemos derecho y fuese lógico?

Hagamos una pausa. Considero
las desdichas del prójimo: una guerra
remota, la sequía en las regiones
del hemisferio sur, o una explosión
en una calle atónita, rompiendo
en mil pedazos cuerpos como el mío.

Cosas que causan víctimas, monstruosos
terremotos, miseria. Y no obstante,
¿acaso es justo que la indiferencia
sea cifra de culpabilidad?

Sabemos que convierte en inocente
a la víctima: haber sido la víctima,
estar allí en el momento indicado,
naciendo, paseando, siendo uno,
como si no existiese una inocencia
original, sino sólo complejos
resortes del azar que repartiesen
inocencias terribles.

Es así
que el condenado a muerte inspira alguna
simpatía. Nos consta que, a su vez,
es víctima, instrumento de un designio
inescrutable, brazo de otros móviles.
Y sobre todo, aquel a quien mató,
qué fue sino uno más, otro culpable
que cualquier circunstancia expuso un día
a mortal inocencia.

Por lo tanto
la indefensión redime, y al fin somos
cada uno de nosotros potenciales
víctimas y posibles inocentes,
y ser culpables sólo es un estado
de probabilidad, como una espera.

Y estamos aquí solos, con la carga
de la culpable y frágil salvedad,
sabiendo que pudimos ser los otros,
nacer allí, pasar en ese instante,
pero siendo nosotros y aliviados
y pasándolo bien, que es lo más lógico

Empuñando la copa y el pitillo
como imposible escudo contra el miedo.

jueves, agosto 02, 2007

La eterna incognita

Conocerse a uno mismo es una tarea sin fin. Aunque estemos sumidos en una rutina perpetua, eventualmente, el Destino nos cambia de escenario haciendo que afloren en nosotros sentimientos y pensamientos totalmente nuevos -y, en muchos casos, contradictorios a los iniciales. Puede que manejemos un código moral específico (matar, robar y engañar es malo), pero nunca sabemos cuando tendremos que romper de raíz con él y reescribirlo.

"¿Quién se conoce a la perfección?", es una pregunta netamente retórica que lleva al vacío. Podemos intuir -con determinado nivel de seguridad- que haríamos frente a muchos dilemas, pero siempre la reacción estará supeditada a ese momento donde el presente se expande hasta detenerse y la acción brota de nosotros, casi inconscientemente. Como esa viejita cobarde que no se inmuta cuando golpea al ladrón que intenta robarla, todos estamos condenados -o benditos- a estar limitados por un contexto para conocer ciertas áreas de nuestros corazones.

Si es imposible terminar de conocernos como a una canción, ¿qué nos queda para los demás? Podemos conocer cierta maña de un amigo, los gustos de una novia o las manías de nuestros padres, pero siempre existe un margen, sea enorme o estrecho -pero profundo como un abismo sin fin-, de reacciones, sentimientos o sueños que desconocemos de las personas que nos rodean. Esta sorpresa no tiene porque ser desagradable, aunque las frases "no te conozco bien" o "tú no me conoces" suelen asociarse con el lado malo de la gente, la perenne intriga que rodea nuestros corazones suele ser tan interesante como la condición trágica del humano per se.

Sabato dijo una vez que todos somos como una suerte de piano y cada persona toca en nosotros una tecla diferente; yo agregaría que hay miles de situaciones y pasiones que pueden tocar en nosotros teclas nuevas -o conocidas- creando acordes insospechados dentro de nuestra partitura habitual. Más allá de conocernos, lo importante es comprender lo poco que sabemos de nosotros mismos y de los demás (ya que el conocimiento y la comprensión no tienen porque ir siempre de la mano), sólo teniendo conciencia de nuestras reacciones y acciones tendremos una especie de maestría en la difícil ciencia de conocerse a uno mismo.


"Y así fue ella la primera que me dio la idea de que una persona no está, como yo había creído, clara e inmóvil ante nosotros, con sus cualidades, con sus defectos, sus proyectos, sus intenciones respecto a nosotros (como un jardín que está uno mirando, con todos sus arriates, a través de una verja), sino que es una sombra en que jamás podremos penetrar, para la cual no existe conocimiento directo, tocante a la cual nos forjamos numerosas creencias con ayuda de palabras e incluso de acciones que, tanto unas como otras, sólo nos dan informes insuficientes y, por lo demás, contradictorios –una sombra en la que podemos alternativamente imaginarnos con tanta verosimilitud que brillan el odio como el amor"
El mundo de Guermantes,
Marcel Proust

miércoles, julio 11, 2007

¡Feliz cumpleaños querido Marcelo!

¿Qué tan importante podría ser el legado de un escritor gay, hipocondriaco, obsesivo y mundano que se encerró en una habitación forrada con corchos a escribir 13 años más de 4000 páginas autobiográficas que casi nadie se toma la molestia de leer? Hace unas cuantas horas atrás, ayer, 10 de julio, se cumplió el natalicio de un personaje que cambiaría la historia de las letras para siempre: Marcel Proust. Su obra cumbre, En busca del tiempo perdido -una extensa novela compuesta de 7 tomos- lo convirtió, para muchos, en el escritor más importante del siglo XX.

Aunque hace exactamente un año me embarqué en el lectura de En busca del tiempo perdido, todavía no he terminado con la obra. Inicialmente, para esta fecha ya debería estar celebrando el fin de mi año proustiano, pero el tiempo -si, ese bendito enemigo que nos acecha y cuya obsesión comparto con el escritor- aminoró el paso de mi lectura dejando un saldo negativo de 2 novelas pendientes. Ya atravesé mas de la mitad del camino y lentamente me invade la melancolía de no querer terminar nunca las 900 páginas que me quedan por devorar. Estar dedicado todo un año a un autor que relata su vida puede crear un nivel de apego tan grande como el que se puede sentir por un amigo que se muda a vivir con nosotros.

Pudiese escribir un libro entero hablando de Proust, pero me niego a teclear mi ensayo/reseña/crítica hasta que no termine con todas sus novelas. Sí redacté estas escuetas líneas fue para recordar su cumpleaños y picarles con el gusano de la curiosidad. Puede que suene monstruoso leer algo tan largo, pero En busca del tiempo perdido es tan adictiva como cualquier videojuego, chocolate o serie de televisión. A pesar de narrar la vida mundana de Francia a finales del siglo XIX, las cuestiones que plantea el autor (la vida, el amor, los celos, el arte, el placer, los viajes y el tiempo) son tan universales que, sin menor duda, cualquiera que lea a Proust cambiará por completo su forma de ver las cosas; una vez que termine con él intentaré probárselos... ¡se los aseguro!


PD: En casi 4000 páginas narradas en primera persona, Proust nunca menciona su nombre. Sólo hace alusión a él en unas líneas de la quinta novela (Al recuperar la palabra, decía: "Mi" o "mi querido", seguidos uno y otro de mi nombre de pila, lo que, dando al narrador el mismo nombre que el autor de este libro hubiera sido "Mi Marcelo", "mi querido Marcelo") de allí el título de este post.

jueves, julio 05, 2007

La elíptica calidad frívola

El primer largometraje de Eduardo Arias-Nath narra de forma paralela y atemporal la historia de Sebastián Castillo (Edgar Ramírez) y Galo Vidal (Erich Wildpret), dos amigos que se encuentran en la cúspide -y declive- de sus carreras. Bajo una estética vanguardista, y apadrinada por la 20th Century Fox, Elipsis se vende a sí misma como la película inteligente que jamás pudo ser.

Un guión desordenado y artificioso apuesta al juego sucio de los dobles espejos para desconcertar al espectador y despertar interés en una historia carente de sentido. El valor literario del film es inexistente, su esencia está plagada de diálogos desabridos, groserías innecesarias, personajes superfluos y situaciones inverosímiles. Su construcción anacrónica no puede justificarse a sí misma y la resolución del conflicto que propone parece un chiste de mal gusto.

Las actuaciones son completamente planas, todos los intérpretes se limitaron a repetir sus líneas –que eran pobres per se- sin ninguna clase de emoción. Edgar Ramírez no hizo justicia a la fama que le precede y Erich Wildpret le imprime un poco de fuerza a un personaje incongruente cuya condición homosexual parece un antojo del guión. Por si fuera poco, y por mero capricho estilístico, casi todas las escenas están abarrotadas por las luminarias de la farándula del país ejerciendo el humilde papel de extras. Sin duda alguna, la sensación fue Coyote (Seu Jorge), el único personaje creíble de toda la absurda trama.

Pero no todo estuvo perdido. La fotografía del film es memorable, Alejandro Wiedemann hizo una manejo excelente de la iluminación y cuidó la profundidad de campo en cada toma. Este acierto también debe atribuirse a la impecable dirección de arte que, con sus decorados llenos de detalles y a veces minimalistas, cumplió con los cánones que exige el grabar en video. La música no se queda atrás, el audio de la película estuvo a la altura de la producción. En líneas generales, el maquillaje y efectos especiales lucieron acordes con la propuesta visual del largometraje (aunque la marca en la frente de Sebastián dejó mucho que desear).

El ritmo trepidante que el director le imprime a la película durante sus primeros minutos va decayendo lentamente. Las elipsis, principal atractivo visual del film, terminaron destruyéndolo. La masturbación intelectual de Arias-Nath –escondida bajo diálogos forzados y una propuesta visual que le quedó grande- llega a su punto cumbre cuando dedica una escena exclusivamente para hablar –y explicar-, en boca de Galo, su primer cortometraje. A pesar de sus errores, Elipsis fue buen intento por hacer un cine diferente en Venezuela. Concentrado en una estética Hollywoodense y un guión nefasto, Arias-Nath olvidó algo que sus predecesores –carentes de tecnología y comercialización- nunca han omitido: más vale fondo que forma. Después de todo, la verdadera fuerza del séptimo arte reside en las historias que son capaces de mover al espectador y al mundo.

PD1: Si, una vez más, soy bastante ácido. La primera vez que vi la película me gustó (salvo su final... inexplicable, claro está), pero a la segunda proyección se me hizo insoportable. Como la reseña de 13 segundos, esta crítica fue para una asignatura de la universidad.

PD2: Nolo me pidió que hiciera algo de publicidad al nuevo y sofisticado servicio (del cual soy un orgulloso y feliz usuario) que está promocionando:



Compras en México cualquier producto y te lo llevan a la puerta de tu casa (muy útil cuando vives en un país como Venezuela donde escasean ciertos libros, Cd's y Dvd's).

www.te-lo-envio.com

viernes, junio 22, 2007

El juego

¡Hola a todos! Siguiendo el juego de Javier, acá les dejo una lista de 8 cosas que me caracterizan. Aunque creo que me tocó hacer la misma cadena hace un buen tiempo, no está demás repetirla =p.

1) Siempre como Certs de frutas (los rosados), cuando digo siempre, es siempre, desde hace más de 10 años.

2) Estoy escuchando música las 24 horas: en el carro, en la calle, en la casa, donde sea.

3) Siempre utilizo lentes oscuros en el día.

4) Soy muy sarcástico... demasiado para muchas personas. De igual forma, lloró muy fácil con cualquier película triste o muy tierna.

5) Escribo en mi celular sin ver las teclas (lo que hace la práctica).

6) Vivo rascándome los ojos y la nariz por ser alérgico a todo.

7) Duermo 3 horas diarias entre semana, 12 o más los fines de semana.

8) Soy muy torpe, tropiezo con lo cualquier objeto posible y me golpeo con todo sin darme cuenta.

Ahora, por reglas del juego, me toca pasar la cadena a 8 personas, aquí va la lista:

1) Xeniacienta
2) Eduardo (Xpresa).
3) Akanesita
4) Mariel (Cada día con su tema)
5) Hentai (5 segundos en mi cabeza)
6) Alex (El último gran blog)
7) W3 (Benitex)
8) Gilberto (Concepciones etéreas)

Demás está decirles que si no cumplen con la cadena tendrán 1000 años de mala suerte, se les caerán los dientes, nunca tendrán sexo, los perseguirán las 7 plagas y les tocará escuchar Aló Presidente las 24 horas por el resto de sus días... ¡Esto es real! Esta cadena tiene 2000 años de antigüedad y le ha dado la vuelta al mundo 297 veces, ¡no rompan la cadena! El amigo de un primo conoció a una compañera que le contó que alguien había roto este juego y le sucedieron cosas terribles. Pedro Pérez, de 21 años, omitió este llamado y le sucedieron cosas tan espantosas que asistí a terapia para olvidarlas una vez que me las contaron. Fulanita de Tal (la conocida de la compañera del amigo del primo que mencioné antes), también ignoró este comunicado y le pasaron cosas tan espeluznantes que de sólo escribirlas me dan escalofríos.

... En fin, sigan el juego =p.

miércoles, junio 13, 2007

Loa de la dialéctica

¡Hola a todos! Acá les dejo un poema (casi reflexión) de Bertolt Brecht. Dedicada a todos los estudiantes y demás personas que luchamos, con toda la buena fe del mundo, por un país mejor.

¡Saludos!

Loa de la dialéctica


Con paso firme se pasea hoy la injusticia.
Los opresores se disponen a dominar otros diez mil años
más.
La violencia garantiza: "Todo seguirá igual."
No se oye otra voz que la de los dominadores,
y en el mercado grita la explotación: "Ahora es cuando
empiezo."
Y entre los oprimidos, muchos dicen ahora:
"Jamás se logrará lo que queremos".

Quien aún esté vivo no diga "jamás".
Lo firme no es firme.
Todo no seguirá igual.
Cuando hayan hablado los que dominan,
hablarán los dominados.
¿Quién puede atreverse a decir "jamás"?
¿De quién depende de que siga la opresión? De nosotros.
¿De quién de que se acabe? De nosotros también.
¡Que se levante aquel que está abatido!
¡Aquel que está perdido, que combata!
¿Quién podrá contener al que conoce su condición?
Pues los vencidos de hoy son los vencedores de mañana
y el jamás se convierte en hoy mismo.

Bertolt Brecht

P.D:
Blue Fields, como aclaré el primer día, es un espacio completamente personal. Sólo busco compartir con ustedes mi punto de vista sobre cualquier tema y estoy agradecido del tiempo semanal o mensual que muchos se toman para leerme. De igual forma, agradezco sus comentarios y respeto todas las divergencias que puedan tener sobre las cosas que planteo. No pienso censurar a nadie, lo único que exijo es que los comentarios que dejen los lectores estén hechos con un mínimo de respeto hacía mi y, sobre todo, hacia todas las personas que visitan esta página.

Además, quisiera aclarar que escribo como civil, a lo mucho como intento de escritor. No escribo como periodista: tengo la decisión de rechazar o publicar cualquier comentario. Por ende, agradezco a las personas que se toman la molestia de escribir una apología que no se atengan a mi profesionalismo o ética periodística para que publique sus diatribas.

miércoles, mayo 30, 2007

Amnesia selectiva

Para nadie es un secreto que los venezolanos tenemos mala memoria. Poseemos espíritu de lucha, pero sufrimos una especie de amnesia selectiva y dejamos pasar muchas cosas... Al parecer, el momento de no olvidar llegó y el cierre de RCTV sirvió para despertar a unas cuantas conciencias dormidas. Sean muchas o pocas las quejas -dependiendo del bando, claro está-, la gente sabe que las cosas en este país no marchan como deberían. En los últimos años hemos tenido -de bando y bando- diversos motivos para protestar, pero ninguno lo suficientemente fuerte para unirnos. Cerrar un canal -y confiscar sus equipos- es aquí y en la Luna un atentado contra la libertad de expresión. Independientemente de la creación de otro medio, nada puede justificar la destrucción de una televisora que tenía 53 años al aire.

Las lágrimas de reporteros, técnicos y artistas por el cierre del canal más antiguo de Venezuela se tradujeron en decenas de marchas en todo el país a favor de RCTV. Los protagonistas, por primera vez, son estudiantes; bachilleres y universitarios, desde Periodismo hasta Medicina, todos han salido a la calle a marchar, sin dirigentes políticos, sin otra consigna que no sea la libertad. Lo grave del asunto es que el gobierno es incapaz de admitir que cometió un error y justifican todas las acciones represivas que han tomado contra las manifestaciones. Por si fuera poco, el presidente hizo un llamado a los sectores de bajos recursos (como si estos no tuviesen libre albedrío) a confrontar a todos los que osen disentir de las medidas adoptadas ¿Teníamos que llegar a este extremo? No lo sé, pero todo parece apuntar a que la respuesta es sí.

Ayer fui a marchar y hoy me muero de bronquitis por la lluvia que nos agarró. No me quejo, el precio que pago es ínfimo en comparación con los presos (más de 100 estudiantes, tratados como delincuentes), los ahogados con bombas y heridos con perdigones o balas. Mis lectores saben que en mi vida he dedicado un post a la política, pero es imposible quedarme callado con todo lo que está sucediendo. El país se nos cae a pedazos y no podemos detenernos en conceptualizaciones. Oposición y oficialismo deben olvidarse de sus líderes. La gente no sigue a un dirigente per se, lo apoya por las ideas que simboliza y, definitivamente, los ideales que defendían los dos sectores -al menos en la práctica- se han corrompido demasiado.

Señores, aquí o se salva el país o nos hundimos todos en otro fenómeno de amnesia selectiva. Sacrificamos muchas cosas, hoy fue un canal, mañana las universidades y pasado -por no decir ahora- sus vidas. Es hora de pensar, de actuar, después de cuenta, mañana este gobierno será historia, pero el pueblo, los panas, Caracas y Magallanes, siempre seremos los mismos... ¿o será que de eso también nos vamos a olvidar?

Foticos:







Yo, atormentado por el sol












En las Mercedes, camino a la OEA (pa' que vea)














Después de la lluvia =(













Camino a las Mercedes










P.D: No se usar "Fotochop" ni ningún otro programa de edición, las foticos las tomé con mi celular... Disculpen que el post, no sea visualmente agradable, pero no sé como arreglar los espacios entre las fotos (ya que lo arreglo cuando edito la entrada, pero el resultado final las deja como las ven ahora).

P.D 2: No dejen de visitar el blog del pana Hentai, 5 segundos en mi cabeza tiene excelentes reflexiones que vale la pena leer, además, si les gusta los intento de ensayos que hago, el trabajo de este panas les fascinará.

jueves, mayo 24, 2007

Teaser de Suicidios C.A.

¡Hola a todos! Sí, como era de esperarse, todavía no termino de grabar el corto (problemas de locación, universidad, cursos, tiempo, disposición de los actores y mil cosas que no vienen al caso). Esto no quiere decir que he olvidado el proyecto. Hace poco hice un curso de Final Cut y, de fiebrudo, intenté hacer un Teaser (una especie de trailer versión "beta" de lo que será el original) de Suicidios C.A. Sin más rodeos, aquí está...

El teaser

y...

Algo gracioso, de Suicidios C.A. también

... Y para no hacerle perder el viaje a los intelectuales, acá les dejo una cita para compensar la visita y el minuto que me regalaron viendo el video =p.

¡Saludos! Espero sus comentarios -acerca del teaser y la cita.

"Cuando se es un poco celoso no resulta del todo desagradable, por dos razones. Una, porque los celos hacen que los que no son nada curiosos se interesen por la vida de otras personas, o al menos de otra persona. Y la otra porque los celos hacen sentir vivamente el gozo de poseer, de subir al coche con una mujer, de no dejarla ir sola. Pero esto sólo ocurre en la primerísima fase del mal o cuando la curación es casi completa. De todos modos, esos dos goces de que le hablo, debo decirle que yo los he conocido poco; el primero por culpa de mi naturaleza, que no es capaz de reflexiones muy prolongadas; el segundo por las circunstancias, por culpa de la mujer, quiero decir de las mujeres de las que he tenido celos. Pero no importa. Incluso cuando ya no nos interesan las cosas, no nos es por completo indiferente que nos hayan interesado, porque nos interesaron siempre por razones que escapaban a los demás. El recuerdo de estos sentimientos sentimos que está sólo en nosotros. Y es en nosotros donde tenemos que entrar para mirarlo..."
Sodoma y Gomorra, Marcel Proust

lunes, mayo 14, 2007

¿Moral o inteligente?

¡Hola a todos! Quisiera agregar algo, pero creo que Pessoa lo dijo todo... Yo estoy de acuerdo.

¿Qué piensan al respecto?

"No hay mayor tragedia que tener la misma intensidad, en una misma alma o en un hombre, del sentimiento intelectual y del sentimiento moral. Para que un hombre pueda ser distintiva y absolutamente moral, tiene que ser un poco estúpido. Para que un hombre pueda ser absolutamente intelectual, tiene que ser un poco inmoral. No sé que juego o ironía de las cosas condena al hombre a la imposibilidad de que se dé esta dualidad tan grande. A mi pesar, ésta se da en mí. No fue el exceso de una cualidad, sino el exceso de dos, lo que me mató en vida"
La educación del estoico, Fernando Pessoa