miércoles, junio 04, 2014

Sabiduría Holmesiana #8

"Todos los dones especiales se convierten en una molestia a su poseedor cuando no se utilizan"
Sherlock Holmes - Arthur Conan Doyle 

viernes, mayo 23, 2014

Sabiduría Holmesiana #7 + Enamorado de la vida

"La principal prueba de la grandeza del hombre esta en su capacidad de percibir su propia pequeñez"
Sherlock Holmes - Arthur Conan Doyle

                                                                    +

Les dejo esta pieza que rodamos en Tramoyero Films (@tramoyerofilms) junto con la gente de Leo Burnett Venezuela (@LeoBccs) para ONTV (@ONTV_VE). Es para una buena causa y la idea es darle publicidad. La dirección y la edición son de este servidor =).

Enamorado de la vida ONTV


jueves, mayo 15, 2014

Sabiduría Holmesiana #6

"Es un error capital teorizar antes de tener datos. Sin darse cuenta, uno empieza a deformar los hechos para que se ajusten a las teorías, en lugar de ajustar las teorías a los hechos"
Sherlock Holmes - Arthur Conan Doyle 

martes, mayo 06, 2014

Sabiduría Holmesiana #5

"Cuanto más extravagante es una cosa, menos misteriosa suele resultar. Son los delitos corrientes, sin ningún rastro notable, los que resultan verdaderamente desconcertantes, del mismo modo que un rostro vulgar resulta más difícil de identificar."
Sherlock Holmes - Arthur Conan Doyle

martes, abril 29, 2014

Sabiduría Holmesiana #4

"Sí queremos efectos extraños y combinaciones extraordinarias debemos buscarlos en la vida misma, que siempre llega mucho más lejos que cualquier esfuerzo de la imaginación" 
Sherlock Holmes - Arthur Conan Doyle

martes, abril 22, 2014

Sabiduría Holmesiana #3

"La ruina de una mente noble es la más lamentable de todas las ruinas" 
Sherlock Holmes, Arthur Conan Doyle

lunes, abril 14, 2014

El fin de semana más oscuro de mi vida + Sabiduría Holmesiana #2

Pocas veces pensamos en lo esencial que son los sentidos para nosotros. A menos que algo suceda con nuestra vista, casi nunca nos paseamos por esa clase de preguntas incómodas como ¿qué pasaría si me quedo ciego? Parafraseando un poema de Piquero, cuando llegan esas reflexiones es mejor alzar la copa y brindar para olvidarnos de eso repitiendo como un mantra esas cosas les pasan a otros, no a mí. 

Desde hace años tengo problemas con la vista, a los 17 me salió una lechina dentro de un ojo (sí, dentro del ojo) lo que hizo que mi fotosensibilidad se acentuara. ¿El resultado?, un ojo parcialmente gris y la condena de usar lentes de sol todo el día hasta que el sol se oculta. Al principio te hace sentir cool, luego se vuelve parte de tu estilo y al final te lamentas no poder vivir ciertas cosas como ver a la chica que amas sin un filtro delante de tus ojos en plena puesta de sol. A pesar de esta tensa convivencia perenne con la vista, siempre me digo que nada más puede sucederme a mí. 

Comenzó hace una semana atrás. Tenía días sintiendo algo dentro de mi ojo. Una molestia, algo que no me permitía enfocar bien. Se lo achaqué al exceso de trabajo, pocas horas de sueño y todas las bombas lacrimógenas que han lanzado por Chacao (como muchos sabrán, todas las noches desde hace semanas los manifestantes se pelean con la GNB trayendo como consecuencia destrozos en el Municipio y decenas de bombas que respiramos los habitantes de gratis). Los días pasaron y mi ojo sólo empeoró.

El viernes pasado decidí ir de emergencia al oftalmólogo. Luego de una expresión severa y mis testículos subiendo a mi garganta me dio el veredicto: gracias a las bombas lacrimógenas estoy perdiendo las células de la cornea (más de un ojo que de otro). El doctor me dijo que se regeneran, que el problema es si no me cuido porque podrían afectar la retina y ahí si el cuento es dramático y no estaría escribiendo este post. Debo acotar que las bombas que lanzan son cerca de mi casa, repito, cerca porque no puedo imaginarme qué sería de mí si fuese literalmente en mi calle.

El diagnóstico se materializó en un fin de semana con los ojos cerrados por completo, en cama, en la oscuridad total. Desde el viernes en la tarde hasta el lunes a las 9am. Lo que muchos tomarían como una cura de sueño o unas vacaciones ideales, para mi fueron una pesadilla. Tres días sin leer. Sin ver películas. Sin escribir. Sin salir del cuarto. Sin videojuegos. Sin ver a nadie. Sin editar. Sin estudiar. Entendí porque ciertos prisioneros pierden la cordura cuando los mandan a la celda de aislamiento. Intenté escuchar música, pero después de 4 discos comienzas a desesperarte. Probé con los audiolibros y descubrí que todos son una mentira (al menos con los que me topé, más allá de estar mal actuados y musicalizados, no se parecen en nada al texto original, son como una especie de versión radio novela de la obra). El tiempo pasó lento, a cuenta gotas hasta llegar al día de hoy.

El oftalmólogo me encontró mejor, a pesar de eso sigo perdiendo células. Me mandó gotas por varios meses (y cada 4 horas), trabajar menos, dormir más y que mi recuperación igual está sujeta al flujo de bombas lacrimógenas por mi zona. En un mes tengo chequeo, pero ya hoy puedo abrir los ojos, escribir y leer lo cual me hace sentir completamente libre. Hoy tecleo estas líneas feliz de que sean una anécdota de un terrible fin de semana y no de una realidad sostenida. Pienso en Borges mientras perdía la vista y se me hiela la sangre, ¿cómo demonios hizo para sobrevivir? Le leían. Dictaba sus cuentos. Pero sólo pensar en que mi encierro podría durar más de un fin de semana me arrastraba a la peor de las locuras. Si antes amaba a Borges, hoy lo amo y respeto el doble. Escribo estas líneas para mí porque sé que nadie me lee y para reafirmar que, definitivamente, nunca se sabe lo mucho que necesitamos ciertas cosas hasta que no las tenemos.

Me despido con una frase de Sherlock que cuando leí hace meses atrás me hizo pensar en "joer, soy así"... pero cuando literalmente estuve un fin de semana inutilizado entendí el peso de la misma porque la viví en carne propia.

"Mi mente se rebela contra el estancamiento. Déme problemas, déme trabajo, déme el criptograma más abstruso o el análisis más intrincado, y me sentiré en mi ambiente. Entonces podré prescindir de estímulos artificiales. Me horroriza la aburrida rutina de la existencia. Tengo ansias de exaltación mental. Por eso elegí mi profesión (...) Dejar que el cerebro funcione sin tener material suficiente para trabajar es como poner a toda marcha un motor: acaba haciéndose pedazos"
Sherlock Holmes - Sir Arthur Conan Doyle


lunes, abril 07, 2014

Sabiduría Holmesiana #1

"Si eliminamos lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, tiene que ser la verdad" - Sherlock Holmes / Sir Arthur Conan Doyle

lunes, marzo 31, 2014

El último saludo a Sherlock Holmes


Como lector siempre he pensado que hay libros que nos llaman. A veces aparecen sepultados en nuestra biblioteca sin nosotros recordar su existencia, en otras ocasiones nos hipnotizan desde el estante de una librería obligándonos a pagar el precio que sea por poseerlos. Hay libros que debemos leer, pero siempre terminamos posponiendo su lectura, sea por cansancio o por no estar en el mood. Todos sabemos que algún día debemos sumergirnos en Ulises o Rayuela, pero dejamos que sea el tiempo quien tome la decisión de acercarnos a ellos. Algo parecido me sucedió con Sherlock Holmes y, como si de un criminal se tratara, fue él quien terminó atrapándome sin yo proponérmelo.

Desde hace varios años venía siguiéndole la pista al detective más famoso de la literatura, pero su lectura parecía un caso imposible de resolver. Sir Arthur Conan Doyle fue tan prolifero con su personaje que hoy en día es muy difícil conseguir las 4 novelas y los 56 relatos que componen todo el canon holmeasiano. Hay varias recopilaciones dispersas de sus relatos, Estudio en escarlata y El sabueso de Baskerville son de las pocas novelas que hoy se pueden conseguir en una que otra librería; pero como cualquier lector que se respete, me negaba a leer una sola página de Sherlock Holmes hasta no tener todo lo que se había escrito de él.

Pasaron los años y me resigné a no leer a Sherlock. Total, siempre hay muchos libros pendientes por explorar y la lista de espera nunca deja de crecer. Hasta que un día conseguí en una librería común y corriente de la ciudad un volumen de un poco más de 1600 páginas, tapa dura, de editorial Cátedra titulado Todo Sherlock Holmes. Una edición de lujo con comentarios, cronología de las aventuras de Holmes, biografía de los personajes principales, anotaciones para cada uno de los casos y demás información extra que suele ser el deleite de muchos lectores (algo así como cuando un cinéfilo ve el making of de su película favorita: esto le suma un valor agregado a su experiencia cinematográfica). Sin dudarlo, gasté mi sueldo de ese mes -sin dolor, como debe ser cada vez que se paga por libros- y me lo regalé de cumpleaños. 

Como era de esperarse, la lectura de Holmes no fue inmediata y luego de comprarlo tuvieron que pasar unos cuantos meses hasta que una madrugada decidí colocarlo en mi mesa de noche. Desde ese momento, intuí que su presencia no se iría tan rápido de mi vida como cualquier otro libro. Lentamente, Todo Sherlock Holmes pasó de ser un libro más a transformarse en mi compañero de varios meses y el culpable de muchos desvelos. Durante decenas de noches fue parte de mis hábitos antes de dormir (leer un poema, prepararme un té, cepillarme y, hasta hace poco, leer un caso de Sherlock Holmes). Su psicología me acompañó en una época bastante complicada de mi vida, sus aventuras me ayudaron a separarme del mundo y, al mismo tiempo, a conocerme un poco más a mí mismo a través de los ojos de Sherlock y Watson.

Cierro lleno de melancolía sus páginas con las que espero reencontrarme en un futuro. Una saudade que sólo se siente cuando te zambulles en esas obras gigantes que te impregnan el alma (como Los detectives salvajes, Sobre héroes y tumbas, En busca del tiempo perdido, El libro del desasosiego, por nombrar algunos), libros que dejan su presencia flotando en el ambiente y que reviven con tan sólo leer una frase de cualquier página o verlos en la estantería de cualquier biblioteca. Así como cuando observamos fotos de un país lejano que visitamos y de inmediato regresamos, por un instante, a experimentar el olor, el clima, el sabor y las sensaciones de aquella tierra distante, Sherlock Holmes se queda por siempre marcado en mi corazón, debo agradecerle a Arthur Conan Doyle dónde sea que pueda estar por haberle dado vida a Sherlock y a Watson y, a su vez, haberme regalado un pedacito de vida extra a mí.



Aunque muchísimo se ha escrito de Sherlock Holmes (y por gente que sabe infinitamente más que yo), si les interesa saber un poco más de él, pueden leer una reseña que hice del libro que menciono en mi post (Todo Sherlock Holmes) en el siguiente enlace: Archivo de críticas .Dicha página es mi nuevo blog donde estaré colgando semanalmente todas las críticas/reseñas que he escrito para revistas y otros portales web, algo así como un archivo personal de publicaciones (sólo para eso, no pienso eliminar mi blog). Del resto, pienso compartir con ustedes de vez en cuando parte de toda la sabiduría que Holmes me dejó en este tiempo a través de pequeñas citas que espero los cautiven (y así desempolvar el blog jeje).

lunes, enero 14, 2013

Lo mejor del mes: Diciembre 2012

Para no perder la costumbre y seguir con la onda de revivir el mes, acá va lo mejor de este último mes del año.

Lo mejor en cartelera:


Ralph el demoledor (Wreck it Ralph)
Dirigida por: Rich Moore
Escrita por: Phil Johnston y Jennifer Lee
Género: Comedia
Duración: 108 minutos

Desde su trailer Wreck it Ralph se convirtió para mi en una de las películas más esperadas del año: una historia acerca de videojuegos sin basarse en ninguno existente y, al mismo tiempo, usando personajes de franquicias archiconocidas (Street Fighter, Sonic, Pac-Man, Mortal Kombat, etc). El plot es sencillo, Ralph es el villano de un juego de Arcade en 8bits, todos los días es derrotado por Felix El Reparador y denigrado por los habitantes del videojuego. Cansado de los maltratos, Ralph se embarca en una aventura para conseguir una medalla y probar que a pesar de ser el malo también puede ser bueno. Así, comienza una aventura donde encontraremos personajes inolvidables como Vanelope, una niñita que es un "glitch" en su juego y quiere probarle a los demás que también puede participar y Calhoun, una atormentada militar de un juego violento y en Alta Definición que desea evitar la propagación de un virus. Una película que más allá de entretener y sacar carcajadas habla de algo tan complicado como la aceptación de uno mismo (pesé a cómo la sociedad te pueda ver) y cómo lo "bueno" y lo "malo" son más un punto de vista que una verdad absoluta. Como diría Ralph "Soy malo y eso es bueno".

Lo mejor: el universo creado por la película, las animaciones en 8bits al final.
Lo malo: a pesar de ser muy buena, tenía material para trascender al Olimpo como Wall-E, Up o Ratatouille

Lo mejor en DVD: 



Extraterrestre 
Dirigida por: Nacho Vigalondo
Escrita por: Nacho Vigalondo
Género: Comedia
Duración: 100 minutos

Si no conoces a Nacho Vigalondo, te recomiendo que comiences a checkar sus cortos por YouTube (7:35 de la mañana, Domingo, Marisa) y ver Los Cronocrímenes -su primera película. Vigalondo no es para todo el mundo, son de esos directores "raros" que puedes amar u odiar y Extraterrestre es así. La película comienza con Julio despertándose en el apartamento de Julia, una chica que conoció la noche anterior en una fiesta. Todo  parece normal (momentos incómodos, una despedida inminente) hasta que se dan cuenta de que las calles están vacías y descubren que hay invasión extraterrestre en curso que obligó a todos a abandonar la ciudad. Luego aparecen otros personajes completamente extraños como el vecino stalker y friki de Julia y su novio demasiado simpático y paranóico. Los cuatro cenan y durante la conversación de sobremesa, gracias a un mal entendido, comienzan a ponerse paranóicos pensando que alguno de ellos es un extraterrestre infiltrado. Bajo esta excusa se desencadenan una serie de situaciones completamente extrañas y graciosas que te mantienen en vilo preguntándote entre cada carcajada hacía dónde demonios va esta película.

Lo mejor: Su humor particular. Sus momentos incómodos y situaciones traídas por los cabellos.
Lo malo: No es para todo el mundo, tienes que conocer a Vigalondo para disfrutarla por completo.

El mejor libro: 


El sanatorio de la clepsidra - Bruno Schulz 

A pesar de su corta presencia en el mundo de las letras (sólo dos libros, debido a que un nazi le disparó en la nuca en un campo de concentración), Schulz es considerado por muchos un escritor de culto y con toda la razón del mundo. Describirlo sería como una mezcla inusual entre Kafka (por el realismo mágico y misticismo), Proust (por su descripción detallada de cosas sublimes, su mitología creada en base a sus memorias infantiles) y Carpentier (por la densidad de su universo narrativo rico en referencias históricas y culturales). Por ende, su lectura no es sencilla, pero una vez que te sumerges en él es algo imparable, casi como una avalancha de nieve (robándome el símil que usó Capote para describir la lectura de En busca del tiempo perdido).  El sanatorio de la clepsidra es un híbrido extraño, y al igual que Las tiendas de canela fina, puede considerarse como un libro de cuentos con cierto hilo narrativo que por momentos hace pensar que es más una novela seccionada por capítulos que un libro de relatos dispersos. Como la antología que recoge toda la obra de Schulz, Madurar hacia la infancia, su literatura habla de su niñez y del inagotable mundo mágico que se encuentra en ella. Desde la fascinación por el albúm de estampillas de un amigo (que describe y mitifica como si se tratase de la Cábala), hasta la descripción de la Primavera como si se tratara de una epopeya, Schulz hila cada párrafo con una prosa tan poética que hay pasajes enteros cuya belleza se iguala a cualquier poeta de los grandes. Schulz es de los pocos escritores que te embriagan con su prosa más que cautivarte con su artificio narrativo. Una parada obligada para cualquier poeta o escritor.