miércoles, enero 16, 2013

Taller de Cine Guerrilla en VIART 2013

Pocas veces uso mi blog como espacio para darle publicidad a mis actividades, pero como ando en la onda de revivirlo quería colgar la información acá. Estaré del lunes 21 al viernes 25 en el Centro Cultural Chacao dictando mi Taller de Cine Guerrilla en el Festival de Video Universitario VIART. Un evento al que le tengo todo el cariño del mundo.

Trabajé durante 5 años en VIART, primero como asistente, luego como Coordinador de talleres. Fue una experiencia mágica, hasta el sol de hoy, de las mejores que he tenido en mi vida. En VIART tuve la oportunidad no solo de aprender de primera mano de muchísimos cineastas que todavía hoy conozco y respeto, también pude formarme como persona y profesional. Más allá de los talleres, la dinámica con los talleristas (nada nutre más que pasar una semana viviendo con directores y guionistas, hablando de películas afines, aprendiendo de su forma de ver la vida y el cine) y toda la movida del festival, VIART fue el primer espacio que me conectó con el medio cinematográfico y por eso le estaré eternamente agradecido.

Dejé la Coordinación de talleres (por mi trabajo, las clases, etc), pero no he dejado de poner mi granito de arena: tengo 3 años colaborando como tallerista. Es muy gratificante formar a la gente así como yo me formé en el festival e inyectarles algo de la "magia" que fue vivir la experiencia de estar allí. En el siguiente enlace les dejo más información al respecto. Pueden compartirlo y revisar las otras actividades que tiene VIART (como proyecciones de cortos, la premiación, etc)

http://www.festivalviart.com/semana/15/taller/

lunes, enero 14, 2013

Lo mejor del mes: Diciembre 2012

Para no perder la costumbre y seguir con la onda de revivir el mes, acá va lo mejor de este último mes del año.

Lo mejor en cartelera:


Ralph el demoledor (Wreck it Ralph)
Dirigida por: Rich Moore
Escrita por: Phil Johnston y Jennifer Lee
Género: Comedia
Duración: 108 minutos

Desde su trailer Wreck it Ralph se convirtió para mi en una de las películas más esperadas del año: una historia acerca de videojuegos sin basarse en ninguno existente y, al mismo tiempo, usando personajes de franquicias archiconocidas (Street Fighter, Sonic, Pac-Man, Mortal Kombat, etc). El plot es sencillo, Ralph es el villano de un juego de Arcade en 8bits, todos los días es derrotado por Felix El Reparador y denigrado por los habitantes del videojuego. Cansado de los maltratos, Ralph se embarca en una aventura para conseguir una medalla y probar que a pesar de ser el malo también puede ser bueno. Así, comienza una aventura donde encontraremos personajes inolvidables como Vanelope, una niñita que es un "glitch" en su juego y quiere probarle a los demás que también puede participar y Calhoun, una atormentada militar de un juego violento y en Alta Definición que desea evitar la propagación de un virus. Una película que más allá de entretener y sacar carcajadas habla de algo tan complicado como la aceptación de uno mismo (pesé a cómo la sociedad te pueda ver) y cómo lo "bueno" y lo "malo" son más un punto de vista que una verdad absoluta. Como diría Ralph "Soy malo y eso es bueno".

Lo mejor: el universo creado por la película, las animaciones en 8bits al final.
Lo malo: a pesar de ser muy buena, tenía material para trascender al Olimpo como Wall-E, Up o Ratatouille

Lo mejor en DVD: 



Extraterrestre 
Dirigida por: Nacho Vigalondo
Escrita por: Nacho Vigalondo
Género: Comedia
Duración: 100 minutos

Si no conoces a Nacho Vigalondo, te recomiendo que comiences a checkar sus cortos por YouTube (7:35 de la mañana, Domingo, Marisa) y ver Los Cronocrímenes -su primera película. Vigalondo no es para todo el mundo, son de esos directores "raros" que puedes amar u odiar y Extraterrestre es así. La película comienza con Julio despertándose en el apartamento de Julia, una chica que conoció la noche anterior en una fiesta. Todo  parece normal (momentos incómodos, una despedida inminente) hasta que se dan cuenta de que las calles están vacías y descubren que hay invasión extraterrestre en curso que obligó a todos a abandonar la ciudad. Luego aparecen otros personajes completamente extraños como el vecino stalker y friki de Julia y su novio demasiado simpático y paranóico. Los cuatro cenan y durante la conversación de sobremesa, gracias a un mal entendido, comienzan a ponerse paranóicos pensando que alguno de ellos es un extraterrestre infiltrado. Bajo esta excusa se desencadenan una serie de situaciones completamente extrañas y graciosas que te mantienen en vilo preguntándote entre cada carcajada hacía dónde demonios va esta película.

Lo mejor: Su humor particular. Sus momentos incómodos y situaciones traídas por los cabellos.
Lo malo: No es para todo el mundo, tienes que conocer a Vigalondo para disfrutarla por completo.

El mejor libro: 


El sanatorio de la clepsidra - Bruno Schulz 

A pesar de su corta presencia en el mundo de las letras (sólo dos libros, debido a que un nazi le disparó en la nuca en un campo de concentración), Schulz es considerado por muchos un escritor de culto y con toda la razón del mundo. Describirlo sería como una mezcla inusual entre Kafka (por el realismo mágico y misticismo), Proust (por su descripción detallada de cosas sublimes, su mitología creada en base a sus memorias infantiles) y Carpentier (por la densidad de su universo narrativo rico en referencias históricas y culturales). Por ende, su lectura no es sencilla, pero una vez que te sumerges en él es algo imparable, casi como una avalancha de nieve (robándome el símil que usó Capote para describir la lectura de En busca del tiempo perdido).  El sanatorio de la clepsidra es un híbrido extraño, y al igual que Las tiendas de canela fina, puede considerarse como un libro de cuentos con cierto hilo narrativo que por momentos hace pensar que es más una novela seccionada por capítulos que un libro de relatos dispersos. Como la antología que recoge toda la obra de Schulz, Madurar hacia la infancia, su literatura habla de su niñez y del inagotable mundo mágico que se encuentra en ella. Desde la fascinación por el albúm de estampillas de un amigo (que describe y mitifica como si se tratase de la Cábala), hasta la descripción de la Primavera como si se tratara de una epopeya, Schulz hila cada párrafo con una prosa tan poética que hay pasajes enteros cuya belleza se iguala a cualquier poeta de los grandes. Schulz es de los pocos escritores que te embriagan con su prosa más que cautivarte con su artificio narrativo. Una parada obligada para cualquier poeta o escritor.

sábado, enero 05, 2013

Un poco de Schulz

"Los tronos no alimentador con sangre se marchitan, su vitalidad crece proporcionalmente al mal cometido, a la misa de vidas negadas, a la diversidad prohibida y rechazada" El sanatorio de la clepsidra - Bruno Schulz

martes, diciembre 25, 2012

Madurar hacia la infancia

El título me lo robo de las obras completas de Bruno Schulz, autor que hoy me mueve a escribir estas líneas. Al igual que la mayoría de los bloggers que conozco, he sido víctimas de las estadísticas: mi blog floreció en el apogeo del movimiento y en los últimos años se ha vuelto un terreno baldío que una vez al año paso a visitar sólo para comprobar que existe. Los intentos por volver a cultivar cosas han sido estériles, siempre el vaivén de la vida cotidiana termina por alejarme de acá. Crítica, poemas, pensamientos, relatos a medias, chistes; todo fluye como una recopilación de momentos de mi vida sin conexión alguna, los intentos de dar forma a ese caos han sido inútiles. Nunca hay tiempo para nada en estos últimos años, como dice un buen amigo: lo urgente le termina ganando a lo importante.

Regreso sin ánimos de ordenar, sin querer controlar o crear una rutina, casi como el primer día que abrí mi blog: para ver qué pasa. Muchas cosas ocurren en mi vida que apuntan al pasado, a la nostalgia, a esa energía primigenia que el tiempo y las responsabilidades terminan encerrando. Quisiera ver esta sed de regresar como un acto de sincronicidad, como una respuesta natural a toda la onda nostálgica que me ha impregnado en los últimos meses (libros, música, trabajos y hasta juegos), a ese proceso de "madurar hacia la infancia" del que habla Schulz en cada cuento. ¿Y qué sentido tiene dormir una hora menos escribiendo acá?, ninguno, al igual que tampoco lo tienen las horas de juego cuando éramos niños en esas tardes infinitas que hoy se pierden en el tráfico de nuestra caótica ciudad. Justamente por eso, porque en una vida llena de responsabilidades, de deadlines y apuestas altas, hace falta un espacio donde pueda recordar quién era y quién soy.

Me despido con una cita de Schulz, la misma que me despertó de mi letargo.

"Los sucesos ordinarios están alineados en el tiempo, permanece enhebrados en su curso como en un hilo. Allí tienen sus antecedentes y sus consecuencias que, apretujándose, se pisan los talones sin parar, sin cesar (...). Más, ¿qué hacer con los acontecimientos que no tienen su propio lugar en el tiempo, los acontecimientos que llegaron demasiado tarde, cuando el tiempo ya había sido distribuido, compartido, descompuesto, y ahora se hallan suspendidos, no clasificados, flotando en el aire desamparados y errantes? ¿Acaso el tiempo es demasiado insignificante para estos sucesos?" El sanatorio de clepsidra - Bruno Schulz 

domingo, julio 31, 2011

Ataque de lucidez al amanecer

Hay 2 cosas que jamás toleraré como lector: los malos escritores y los malos lectores. Lastimosamente, el mundo está cada día más y más plagado de ellos. Lo único bueno es que se puede erradicar esta desgracia de una manera muy sencilla: cerrando sus libros para siempre.

Sólo le pido a Dios una cosa como escritor: sálvame de caer en el cliché de mi generación. Prefiero ser de por vida un lector o tener 2 o 3 cuentos publicados en alguna antología; de hecho, prefiero ser un Bartleby. El mutismo absoluto se me antoja mil veces mejor que pasar a ser parte de las filas de escritores que se creen “irreverentes” por poner en una novela groserías, que se perfilan como radicales y terminan vendiendo las mismas verdades que cualquier Coelho (pero pintándose como si fuesen la reencarnación de Kerouac… sin siquiera haberlo leído). Escritores que se creen cronistas de su época por utilizar escenarios y guiños conocidos hoy, pero que el tiempo devorará en un par de años.

No hay nada peor que venderse como un “chico malo” y escribir “culo, teta” para terminar describiendo el amor con mariposas en el estómago y demás lugares comunes. Señores, por lo que más quieran, dejen de escribir. Sus libros en los anaqueles sólo dispersan a los lectores y terminan alejándolos de la buena literatura.

Por lo que más quieran, lean. Lean hasta que les sangren los ojos. Pero lean de verdad. Nada de Gabo o gente conocida: lean lo que los escritores leen. Lean gente muerta, con décadas o siglos de distancia entre ellos y ustedes. Lean con conciencia, intenten entender qué es lo que los hace flipar de un libro o por qué demonios después de tanto tiempo los griegos siguen teniendo la razón en todo. Lean y descifren paradojas como “¿por qué ya nadie sabe quién es Bruno Schulz si es tan bueno?”. Se darán cuenta que por mediocres como ustedes es que la literatura -y el mundo- se nos está yendo al carajo.

Por eso lean y quédense en silencio. Y si van a decir algo, por amor a todos los cielos, que sea algo que valga la pena escuchar.

jueves, mayo 19, 2011

Nueva presentación de "Fiesta de la ficción"

Los escritores -valga la redundancia- escribimos todo el tiempo. Aunque no toquemos ni una tecla, estamos escribiendo constantemente en nuestra cabeza, versionando todo lo que nos sucede. Sea en una servilleta, una libreta o en el celular (mi sucedáneo por excelencia de ambos), escribimos diálogos, ideas, escenas o detalles para después sembrar en alguna noche esa semilla de la que podría nacer algún milagro que sea digno de compartir con otros. En esta eterna escritura y reescritura me encuentro ahora. Una tontería como comer un helado, reescrita en nuestra cabeza, usando palabras específicas, toma cierta importancia.


“Ella comía su helado de manera obsesiva, hundía la paleta hasta el fondo del recipiente como si escarbara en búsqueda de alguna verdad sepultada en el tiempo. Observaba con toda la atención del mundo el proceso y una vez llegado el fondo retraía la paleta a toda velocidad hasta su boca, como si de aquello dependiera su vida. Estaba completamente abstraída en aquella tarea y yo temía por ella: parecía que al terminar la última onza de aquel elixir fallecería. Sólo me consolaba que su muerte sería una apacible despedida con sabor a tiramisú y topping de chocolate... sin ánimos de sonar suicida, ¿quién podría resistirse a pasar al Hades de esa forma?”


Los escritores escribimos en lugares casi designados para nosotros: parques, cafés, en la soledad de un cuarto, en la cama, en un escritorio. De eso existe muchísimas escenas en el cine y creo que retratar esa típica imagen del escritor con lentes, fumando, tomando café (lo licor) en la medianoche sería un cliché. De lo poco que se habla es de los lugares no habituales para escribir: en la espalda desnuda de una mujer, a mitad de una clase, mientras se come, en el cine, en la clínica, o, como ahora me encuentro, en un bus.


Es tarde, todos los pasajeros duermen, el autobus pasa a toda velocidad por una carretera que se perfila infinita. Me duele el cuerpo: tengo más de 3 horas sentado y pasarán unas 3 más antes de llegar al hotel. Si se hiciera un plano general del autobus se vería un grupo de personas como en trance -ojos cerrados, boca abierta, frente mirando al cielo- y una luz iluminando a una suerte de monje con capucha. La cámara se acerca y consigue a un chico tecleando frenéticamente en su computadora. Lo que sigue es cliché: lentes, cara de trasnochado y mueca de concentración. Puedo llegar a ser el estereotipo de escritor, lo único que puedo tener en mi defensa es que no me tomo demasiado en serio y eso me resta esa aura de “solemnidad” que todo escritor tiene. Me hace humano. Repetitivo. Terrenal. Tal como soy, como ustedes, como todo.


Desde hace rato buscaba excusas para revivir mi blog, pero ya saben que mi círculo vicioso amor-odio con el trabajo me separa de este espacio. Igual, conseguí una excusa que se transformó en un MUST y aquí estoy (además, estoy de viaje, como en mi último post, así que eso me inspira)


El próximo viernes, 27 de mayo, en la "Feria de lectura de Chacao", en el salón Obelisco, a las 8pm, se presentará por segunda vez la antología “Fiesta de la ficción”, donde tuve el honor de participar junto con otros 20 escritores, compañeros de Peña desde hace 4 años. Por segunda vez, tendré el privilegió de dar unas palabras para presentar el libro (junto con nuestro mentor, Sael Ibañez y el editor del libro, Bernardo Infante de BID & CO; además, un par de compañeros leerán relatos cortos que se encuentran en la antología). Valga la cuña para invitar a los lectores de Blue Fields al evento.


... Y como hoy estoy multi-task, aprovecho para desenterrar una entrevista que me hicieron en RCR junto con otros escritores de la antología. Esto fue en diciembre, en el programa Librería Sónica de mi querido amigo y compañero de blog Jason Maldonado. La conversación fue bastante relajada: hablamos del libro y nuestras preferencias literarias, leímos fragmentos de nuestros cuentos, nos reímos (en pocas palabras, todo lo que una conversación debe tener para no aburrir). Acá les dejo el link para que nos escuchen y los espero el viernes 27 de mayo en la presentación de la antología. Pueden invitar a quienes quieran, la idea es hacernos porras jeje.


Entrevista Fiesta de la ficción, aquí




viernes, abril 01, 2011

Apologías y tribulaciones de un viajero

Siempre me han emocionado los viajes. La idea de estar en otro sitio completamente diferente al habitual -así sea sólo por un par de días- me parece una excusa particularmente atractiva para escribir. Antes, el irme de viaje significaba perderme del mapa. Hoy, para bien o mal, gracias a la tecnología (blackberry, Wi-Fi) esa idea de "irse" es cada vez más difícil de obtener. La comunicación es un vínculo cada día más reacio a dejarnos, a cada momento salen nuevos adelantos que nos hacen más complicados alienarnos. Es como si nuestro celular fuese un Aleph en el que podemos perdernos, pero donde todos nos podrán encontrar siempre.

Aunque estoy fuera de la ciudad por un viaje de trabajo (con una mecha bastante ruda), disfruto todo como si fuese un niño pequeño. El viaje en autobus, el olor del hotel, el frío de los pasillos, una cafetera en el baño, abrir la habitación con una tarjeta, ser tratado como "alguien importante", la amabilidad de los desconocidos, la cama enorme y esa sensación de ser grande (véase: adulto). Todas estas escenas siempre se me antojan irreales, lo mismo que el bautizo del libro o ir a reuniones con clientes: todo se veía tan lejano, cuando sea grande haré tal cosa y resulta que el futuro es ahora. Es una mezcla complicada de emociones, como diría mi mejor amiga @So_Rodriguez "es como estar en la cola para montarse en la montaña rusa". Tenemos miedo, estamos emocionados y cuando por fin sucede ni siquiera podemos describir a ciencia cierta qué sentimos... algo así son mis días de trabajo. Lo bueno de llevar una vida free-lance es que cada trabajo es algo completamente diferente, vives en un estado de novedad perenne, eres tu propio jefe y dependes de cómo sople el viento... como decía Mario Santiago: vivir sin timón y en el delirio. Hay días caóticos, semanas muertas, épocas donde puedo pagar mis tarjetas de crédito y otras donde debo vivir de ellas. Con sus pro y sus contra, me gusta vivir así: vivir el sueño, vivir en una constante apuesta, caminar con los ojos vendados y confiando en que cada paso es el correcto (sin saber siquiera cuál es el camino, pero si teniendo claro a dónde quiero llegar).

Comparto mi habitación con un desconocido (bastante amigable, aunque ronca). Son las 2am. Debo despertarme en 3 horas. Me hace falta leer mi poema diario antes de dormir. Siento que esta será una noche larga, pero toca hacer de tripas corazón. Hoy utilicé el Executive Room del hotel para revisar mi correo and stuff. Es un salón que parece una sala de reuniones, tiene un reloj (cuyo tic-tac me sacó de mis cabales) y un baño unisex. Por un segundo hice conciencia de ello: ya soy adulto, estoy de viaje por una pauta, estoy usando el Executive Room y me ven como alguien serio que realmente necesita usar el Executive Room. Mi filosofía de vida es algo parecida a este evento: tal vez mañana sea un rock star y me fastidien los hoteles, pero hoy me gusta descontextualizar las escenas que vivo, sentirme un rock star y disfrutar de ello como un evento único e irrepetible. Es algo tonto, pero amo esta clase de detalles y amo amar estas tonterías. Si algo le puedo pedir a Dios es que nunca pierda esa capacidad de verlo todo con emoción, como un niño pequeño, el día que pierda esa magia creo que ni yo mismo me voy a poder soportar (y mucho menos el rock n' roll que llevo por vida).

viernes, marzo 25, 2011

Porque me dio la gana

Son las 4am y tengo todas las razones del mundo para escribir estas líneas: es mi blog, es mi única responsabilidad revivirlo y de la manera que me plazca. La política editorial de mi vida en estos últimos meses ha sido relegar mis necesidades al último anaquel de mi mercado. Mis rutinas se convirtieron en raros placeres que apenas puedo costearme una vez a la semana. La lectura un lujo difícil de costear a diario. Escribir ha pasado a ser una suerte de Ítaca (cuando todos sabemos que la escritura es el viaje, no el destino). A donde vea mi vida es un lienzo desigual lleno de emociones hermosas y terribles donde he vivido en un eterno ir y venir de un lado a otro. Hoy digo basta. Aunque me desaparezca después de este post por 3 o 4 meses más, esta noche quiero decir basta. Quiero hacerme promesas que difícilmente cumpliré, pegar un post it que deba mirar a diario y me grite a la cara "eres un cínico al fingir que no me ves". Quiero ir ganando terreno lentamente. Mi fracaso ha radicado en querer hacerlo todo de una vez (como me muero por escribir decenas de cosas hoy: un poema, un fragmento de alguna novela, hablar de libros/películas, escribir sobre una chica linda que va sola al cine o de un chico que tiene miedo de vivir). Hoy, en una súbita Epifanía, descubrí que el fracaso de toda empresa (mi empresa personal) es imponer un régimen absoluto, ganar la guerra con una bomba atómica. Las verdaderas batallas se libran lentamente, avanzando y replegándose, pero luchando, siempre luchando hasta el final. Hoy salgo al campo de batalla y aunque regrese malherido o con un trofeo en las manos, lo importante es seguir luchando.

"Ha sido un impulso suicida, pero qué va a hacer si es grande la sed y grande la sombra de la tentación. Y larga todavía la vida tan breve" Enrique Vila-Matas, Dublinesca

PD: me abrí un TUMBLR para postear fragmentos de lecturas (y así ejercitar mi disciplina de escribir en el blog). Quienes quieran acercarse es http://luisbond.tumblr.com/

viernes, octubre 22, 2010

Poema del mes (octubre) y Fiesta de la ficción

¡Hola a todos! Aprovecho la excusa de colgar un poema para revivir el espacio y hacer algo de publicidad. Este sábado 23 de octubre en el Centro Cultural Chacao (detrás del Centro Comercial Lido), a las 11am se realizará el bautizo de la antología de cuentos Fiesta de la ficción. En el libro participan una veintena de autores (algunos publicados, otros ganadores de premios y unos cuantos inéditos), entre ellos está su servidor con un relato que escribí hace unos cuantos años atrás. Si no pueden asistir, el libro ya se encuentra a la venta en varias librerías (en las Alejandría, Noctua, Templo interno, El Buscón, entre otras). En varios periódicos y sitios web han rondado un par de reseñas del libro, al final les dejo algunos links para que se enteren a ciencia cierta de qué va esta recopilación de relatos. Después de esta breve digresión los dejo con el Poema del mes de nuestra querida Emily.

Toda la verdad decidla pero al sesgo -
Emily Dickinson

Toda verdad decidla pero al sesgo -
el éxito mora en rodeos
demasiado brillante para nuestro doliente deleite
la verdad soberbia sorprende

como el relámpago a los niños
que una buena explicación tranquiliza
la verdad tiene que deslumbrar gradualmente
o todo hombre será ciego -


... y acerca de Fiesta de la ficción



http://www.letralia.com/240/breves.htm = Fiesta de la ficción en "Letralia"





Fiesta de la ficción en "Tal Cual"

jueves, septiembre 30, 2010

El poema del mes (septiembre)

¡Hola a todos! Después de una actividad casi semanal en Blue Fields y 15 días de silencio, vengo a seguir con el ritmo habitual, esta vez colgando un poema. Definitivamente, así no escriba muchas cosas acá de mi autoría (salvo Lo mejor del mes), al menos me dedicaré a colgar fragmentos de mis lecturas.

La ventaja de la desesperación se logra
Emily Dickinson

La ventaja de la desesperación se logra
sufriendo - desesperación -
de estar asistido - por reverses -
uno tiene que haber conocido el revés -

el valor de sufrir como
el valor de la muerte
se conoce probándolo -
no lo puede otra boca

de salvadores - volvednos conscientes -
como nosotros mismos hemos compartido -
la aflicción parece impalpable
hasta que a nosotros mismos nos hiere -